Centrocampista hondureño nacido futbolísticamente en el Club las Mercedes allá por el año 2000, de largos brazos y constante creación de juego en su Deportivo Olimpia de Honduras. Recordado indiscutiblemente por aquel gol que, según el tuvo mucha suerte, le marcó de media cancha al clásico rival Marathón y le dio a su equipo el tricampeonato local. Sin duda estamos hablamos de Wilson Palacios, el moreno reconocido internacionalmente y que no pasa por desapercibido hoy en día en la Premier League jugando para el Tottenhan Hotspur.

El oriundo de La Ceibe asegura haberse criado con las figuras como Gary Lineker, Glenn Hoddle y Chris Waddle, tanto ellos como el futbolista tiene algo en común, pisaron alguna vez en sus vidas el White Hart Lane defendiendo la camiseta del Tottenham. Pero es Palacios quien recibe hoy en día el reconocimiento y afecto de los aficionados del club ubicado en el norte de Londres.

Parece juego del destino que estemos refiriéndonos al mismo hondureño que intentó probar suerte en el Arsenal ,clásico rival del Tottenham, del francés Arsène Wenger en el 2007, y por sobrepoblación de centrocampistas, Patrick Vieira; Gilberto Silva y Cesc Fábregas jugaban en “los gunners”, tuvo que desembarcar en el Birmingham City de Steve Bruce.

Pero fue el mismo azar quien puso a Palacios en una de las situaciones más duras de su vida. Ese año, más exactamente el 30 de octubre, dos hombres armados con el rostro cubierto entraron por medio de la fuerza a la casa de la familia del talentoso futbolista llevándose a su hermano, Edwin, mientras dormía. Las lágrimas de Orfila Cacho, madre de Wilson, en una entrevista recorrieron Honduras de punta a punta, y su frase: “Todos somos seres humanos con derecho a la vida”, tuvo la misma difusión. Sin embargo, la peor noticia llegó. En mayo de 2009, previo al choque entre Tottenham y Everton, el celular del centrocampista sonó. Era la policía hondureña, el cuerpo de su hermano había sido encontrado muerto.

La vida de un futbolista no es siempre un sueño hecho realidad, y la frase “el sueño del pibe” se torna, en algunos casos, en algo totalmente opuesto. Una pesadilla.

El 8 de Honduras habla poco pero se hace entender en Inglaterra, su escasa relación con los medios se ve compensada con su total y continua entrega para con el Tottenham, siendo esas actitudes las que lo convierten en un querido futbolista en tierra inglesa. Y es este afecto el que lo ha ayudado a superar lo que el llama “una etapa muy dura en su vida”.

Por Carlos Siffredi

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