En el primer partido correspondiente al Grupo B de la segunda jornada de Sudáfrica 2010, Corea del Sur derrotó sin problemas por 2-0 a Grecia en el Nelson Mandela Bay Stadium. 

Los goles asiáticos los marcaron: el defensor Lee Jung-soo y el capitán, referente del equipo coreano y hombre del Manchester United, Park Ji-Sung. El primer tanto fue tempranero, pasados siete minutos de la primera mitad, los dirigidos por Jung-Moo se adelantaron en el marcador. Ya en la segunda etapa, a los 51 minutos, Park liquidó el encuentro al marcar el segundo gol para los surcoreanos. Su formula era buena: orden táctico y velocidad.

El equipos griego, dirigidos por Otto Rehhagel, fue una sombra durante los 90 minutos. Penetrable en defensa y con una política de juego “a la espera de la contra salvadora y milagrosa” que nunca llegó, Grecia pasó sin pena ni gloria su partido mundialista inaugural. Por algo tienen en su historial solo un Mundial jugado (EE.UU 1994) y cuatro derrotas en esta clase de partidos, con cero goles a favor y diez en contra.

Corea del Sur piensa a futuro y se enfoca ahora en Argentina, en cambio Gracia se duerme en los laureles de aquella Eurocopa ganada en el 2004.

Por Carlos Siffredi

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