Argentina le ganó 4-1 a Corea del Sur, con tres goles de Gonzalo Higuaín, en el Estadio Soccer City y de esta manera lidera, en soledad, el grupo B con seis puntos. Los dirigidos por Maradona jugaron como un verdadero equipos y concretaron en los momentos que hubo que concretar.

Goleada y buen juego es la palabra que mejor encaja luego de un partido como el que jugó la Selección Argentina hoy ante Corea del Norte. Comenzó ganándolo a los 16 minutos con un gol en contra, el delantero Park Chu Young marcó en su propio arco, luego de una jugada de pizarrón a partir de un centro al área de tiro libre. Una corajeada, trabando y luchando entre dos jugadores asiáticos, de Carlos Tévez le permitió a la celeste y blanca llegar a su segundo tanto. Un centro al área chica, con cabezazo previo, dejó a Higuaín sólo frente al arco para que ampliara la ventaja a dos goles.

Argentina jugaba bien y merecía estar ganando. Los coreanos no sabía como contraatacar, pero fue en el minuto 45 (cuando el primer tiempo estaba llegando a su fin) que la vuvuzela hizo la asistencia para el descuento. El zaguero central Martín Demichelis perdió la pelota frente al área ante Lee Chung Young, que marcó el gol surcoreano. ¿El motivo de su error? no haber escuchado los avisos de advertencia de Sergio Romero ni de Gabriel Heinze debido al sonido de las trompetas autóctonas de los sudafricanos. La primera etapa llegó a su fin y Argentina ganaba, pero por menor diferencia.

Corea del Sur salió con la idea de empatar y hasta dar vuelta el resultado en la segunda mitad, pero las intervenciones del arquero argentino Romero evitaron la azaña asiática.

Recién en el minuto 31, llegó el alivio argentino. Un tiro de Messi que dio en el palo fue a parar a donde se encontraba el ex delantero de River Gonzalo Higuaín, que no perdonó debajo de arco y sentenció el partido.

La Selección jugaba sin tensión alguna, pero aun había tiempo para un gol más. El ingreso de Sergio Agüero (gran acierto de Maradona al ponerlo) le dio velocidad a un juego que se estaba frenando de a poco. Mutuo fue, y esperemos que siga siendo, el entendimiento entre Messi y el jugador del Atlético de Madrid, tal fue esa conexión que sabían de memoria donde se encontraba cada uno a en el momento de dar un pase para penetrar la pobre defensa coreana.

El cuarto gol argentino llegó, y quien lo hizo posible fue otra vez el “Pipita” Higuaín, que no solo se sacó las ganas de hacer goles ya que la fecha anterior ante Nigeria se le había cerrado el arco, sino que también, al marcar el tercer tanto para la cuenta personal se transformó automáticamente en el único goleador del Mundial con tres unidades a su favor, el uruguayo Forlán va segundo con dos anotaciones.

En conclusión ganó Argentina, sufrio durante los primeros 15 minutos de la segunda mitad pero supo hacerle frente a la adversidad. Mejoró su rendimiento colectivo y no dependió en exceso de Messi (que todavía el gol se le niega). La única mala noticia fue que Samuel tuvo que salir a los 22 minutos debido a una sobrecarga en el esquiotibial derecho.

Por Carlos Siffredi

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