Era cuestión de tiempo para conocer cual iba a ser la primera sorpresa mundialista. Pero lo que nadie hubiese imaginado es que el asombro implicase a la favorita España y a la desconocida Suiza. Los de la cruz blanca en la bandera derrotaron a los españoles 1-0, no jugaron mejor, pero supieron aguantar el resultado y dar el golpe (de knock out psicológico) en el momento justo. Gelson Fernandes marcó el único tanto del partido, a los 6 minutos del segundo tiempo.

Un gol polémico, en offside, le dio  la primera victoria de grupo a Suiza. Los de Zurich lograron lo que nadie puede hace mucho … ganarle a la poderosa España, que jugó con todas sus figuras en cancha.

Quedó demostrado que la posesión de pelota no gana los partidos, influye para que se gane, pero no los gana.

Villa; Iniesta; Xavi; David Silva; Xabi Alonso; Piqué, Sergio Ramos, son algunos los nombres iniciales que salieron a la cancha durante el primer tiempo. Ya en el segundo, se hicieron cambios e ingresaron: “El niño” Torres; Jesús Navas y Pedro.

Pero volviendo al tema central de este posteo, lo antes dicho está incompleto. Ni la posesión de pelota, NI LOS NOMBRES influyen para que un equipo gane un partido. Puede intimidar, pero la verdad se sabe en el momento del juego.

Es lindo ver a España jugar. El buen trato de pelota, el ataque constante ya sea por las puntas y por el medio del campo, pero todos los excesos son malos. En este caso, la excelente táctica de los europeos empachó, y ahí estuvo el juego ahorrativo de los suizos para “tirarle el cuerito” y darle un cachetada a la selección que un día perdió de manera inesperada.

Por Carlos Siffredi

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