Aburrido es la palabra que mejor encaja para calificar el partido que jugaron en el Estadio Green Point Inglaterra y Argelia. Los de Cappello llegaron a Sudáfrica como “candidatos” y por ahora no hacen honor a dicha adjetivación. Empataron sin goles contra los argelinos, y encima siguen sin encontrar el rumbo.

El resultado del partido de hoy dejó en claro que los ingleses no tienen solo problemas en el arco (mirar el posteo), sino en todo el equipo.

Todo lo que haya prometido Inglaterra antes del Mundial, en estas dos fechas se evaporó. No sólo carecen de la creación de juego y pegada en los tiros libres (la lesión de Beckahm influyó), tapoco tienen gol (Wayne Rooney no asusta). Aquel mediocampo temido, por la presencia de los artilleros Lampard y Gerard, es hoy una inofensiva línea que se para en mitad de cancha y no genera ni juego ni peligro.

Mala suerte tuvo en su debut mundialista el equipo de Capello, Jabulani le jugó una mala pasada al arquero Green que hoy estuvo en el banco ante los argelinos. Pero el empate, EN CERO, contra los africanos es señal de alarma.

No hay que quitarle mérito a la defensa argelina, ni a su arquero M’bolhi que no dio rebote ante un par de tiros de media distancia (justamente dos fueron los disparos, de Lampard y Gerard) y supo mantener su arco en cero.

Inglaterra y Argelia empataron en un partido con pocas situaciones, y justamente “pocas” (pero no nulas) son las chances que tienen los ingleses para seguir en este Mundial. Todavía hay panorama abierto para la clasificación de ambas selecciones. El miércoles es el día “C” para los equipos que conforman la zona.

Por Carlos Siffredi

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