El equipo de Dunga le ganó 3-1 a Costa de Marfil y se garantizó su permanencia en Sudáfrica. Los goles de Luis Fabiano (24′ PT y 5′ ST) y Elano (16′ ST) le dieron la tranquilidad a Brasil, que no se preocupó con el descuento de Drogba (33′ ST) ni la expulsión (mal cobrada) de Kaká. El arbitraje, malo.

Costa de Marfil salió a la cancha con la idea de ganar el partido desde el arranque y pasar por ensima a Brasil. Pero los de Dunga reaccionaron y al minuto 10, Luis Fabiano marcó el primer tanto (similar al de Donovan en el partido de Estados Unidos contra Eslovenia) que fue una linda jugada entre el goleador y Kaká. Ambos le daban la victoria paracial al Scrath.

La segunda mitad comenzaba, y fue en el minuto 5 que el delantero del Sevilla español, Luis Fabiano, volvía a marcar para su cuenta goleadora personal en este Mundial. El gol tuvo dos sombreritos incluídos y una mano previa, el atacante acomodó la pelota con el brazo derecho y la mandó a guardar dentro del arco de Boubacar. La infracción, que el árbitro Stephane Lannoy no vio, “ensució” en parte la jugada magistral del 9 brasileño.

Brasil seguía atacando, las llegadas de Maicon por la banda derecha eran un respiro y una gran variante ofensiva para los sudamericanos que merecían el tercer tanto.

Finalmente, con un excelente pase de Kaká proveniente desde la izquierda, Elano aumentó al diferencia para su equipo. Las responsabilidades en este gol pueden dividirse, por un lado fue obra maestra del volante del Real Madrid que hizo su segunda asistencia para la victoria, y por otro, la responsabilidad , o culpa en este caso, es del defensor marfileño Tiené que le perdió la marca al delantero del Galatasaray turco.

El Estadio Soccer City, vestido de amarillo, bailaba samba. Pero aun había más. Drogba, a los 33 minutos, marcó de cabeza el descuento para los elefantes, que iban a causar la expulsión del máximo asistidor de Brasil,Kaká.

A los 42 minutos del complemente, Lannoy  expulsó a Kaká, que estaba amonestado, por un cabezazo a Doumbia que no existió. El colegiado que ya venía teniendo una mala actuación, no anular el gol de Luis Fabiano influyó, se ganó automáticamente el premio al peor arbitraje del Mundial (hasta ahora) por la expulsión del enganche brasilero. “Ladrao” gritaba Dunga furioso desde el banco.

Brasil jugó mejor que contra Corea del Norte, y por eso ganó. Ahora espera al Portugal de Cristiano Ronaldo que juega su partido por la segunda jornada del grupo G mañana ante los norcoreanos a partir de las 8.30hs en Cape Town.

Por Carlos Siffredi

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