No va más. La fase clasificatoria del Mundial para los países que integraban el Grupo C llegó a su fin. En primera posición figura Estados Unidos, derrotó con gol de Donovan en el minuto 90 a los argelinos, un escalón más abajo está la “favorita” Inglaterra, que tuvo que lidiar con el abismo de la no clasificación para recuperar la memoria y ser la misma de siempre.

Una fecha clave para la selección de Capello, su equipo debía de ganar o ganar para no depender de nada ni de nadie. En el Estadio Nelson Mandela Bay se jugaban la clasificación a octavos Inglaterra y Eslovenia.

Los ingleses mostraron un excelente, y temible, fútbol durante casi todo el partido. Pero lo que definitivamente cambió el marcador fue el centro de James Milner que Jermain Defoe cambió por gol, dando ventaja inglesa a 20 minutos de iniciado el encuentro. Ambos jugadores le respondieron de manera positiva al entrenador italiano Fabio Capello que apostó por ellos para este enfrentamiento.

Inglaterra gracias a este resultado (1 a 0) tenía garantizada su presencia en la siguiente instancia del certamen, pero para definir a su acompañante era necesario saber el resultado del encuentro que disputaban Estados Unidos y Argelia en Pretoria. Un empate en cero entre esas selecciones le permitía a Eslovenia pasar de ronda.

Estadounidenses y argelinos se jugaban en el Estadio Tshwane la permanencia en Sudáfrica. Los yankees sabían que con la victoria inglesa era resultado prohibido el empate en su enfrentamiento contra los africanos.

Iban 89 minutos y el resultado era el mismo que cuando comenzó el partido, 0 a 0. Estados Unidos tuvo sus chances, pero el arquero argelino Mbohli se mostraba firme y seguro en todos los disparos norteamericanos, ya sean provenientes de un desborde del atacante Jozy Altidore; un remate de media distancia de Michael Bradley (hijo del actual entrenador Bob Bradley) e incluso en faltas en zona de peligro causadas por el volante Clint Dempsey (que también tuvo sus oportunidades para convertir). Pero hubo un tiro al cual “el uno” no pudo detener, el de Landon Donovan en el minuto 90.

Aquel jugador estrella de la Seleccion de Estados Unidos, que había estado ausentado durante el transcurso de casi todo partido (su ausencia pudo haber estado influida por su posición en el encuentro, tirado a la derecha) apareció en el momento justo y en el lugar indicado para mandar al fondo de la red el remate (de Dempsey) que el arquero argelino no pudo retener.

Estados Unidos le ganaba el encuentro a Argelia por 1 a 0, de esta menera no solo se clasificaba en el primer puesto de la Zona C junto con Inglaterra (segunda) a octavos de final, sino que también dejaba fuera de competencia a Eslovenia. Que mantuvo sus chances de seguir en Sudáfrica hasta el momento del gol norteamericano.

Por Carlos Siffredi

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