Alemania volvió a ser el verdugo de Argentina en cuartos de final de un Mundial. Esta vez, los europeos derrotaron a los sudamericanos 4 a 0. Müller, Klose (en dos ocasiones) y Friedrich fueron los encargados de vapulear el sueño mundialista argentino.

“Lo ganaron desde el vestuario”, esa es la frase que por lo general se usa cuando un equipo mete un gol tempranero. Los germanos encontraron, a los 3 minutos, la red argentina a través de un cabezazo del atacante alemán Thömas Müller, que se deshizo de su marca (Nicolás Otamendi) sin inconveniente alguno. El equipo de Diego Maradona debía hacer algo que, hasta ahora en el Mundial, nunca había hecho, dar vuelta un resultado.

Argentina dejó jugar a Alemania, y fue por eso que a los 10 minutos Nicolás Otamendi vio la tarjeta amarilla por juego peligroso, esa amonestación provocaría un dolor de cabeza durante el resto del partido. Esa jaqueca tuvo nombre y apellido, Lukas Podolski, que aprovechó la situación límite del defensor de Vélez Sarsfield para causar peligro mediante centros al área de Sergio Romero. La primera etapa llegaba a su fin y eran los teutones los que, por el momento, se clasificaban a la siguiente instancia, y los argentinos los que tenían un pie en el avión de regreso.

Ya en el segundo tiempo, los primero 20 minutos fueron una supremacía de Argentina, y claro, todas sus grandes figuras comenazaban a estar concientes de que estaban a minutos de volverse a casa. Buenas jugadas entre Di Maria; Tevez; Higuaín y Messi ponían en peligro el arco custodiado por Manuel Neuer, que no tuvo ningun inconveniente para detener los débiles disparos argentinos, pero todo eso fue mucho ruido y pocas nueces. La selección sudamericana no podía empatar el partido, Messi seguía sin poder marcar su gol mundialista, y Alemania defendió (y descansó) durante esos 20 minutos de explosión futbolística Albiceleste.

Justamente, fue ese “reposo alemán” el que setenció y dominó (de manera contundente) el resto del partido. Miroslav Klose, el verdugo de la Selección Argentina en 2006, aprovechó la mala marca de la defensa sudamericana y  fue el autor del segundo gol del equipo de Joachim Löw a los 67 minutos. Alemania aumentaba a dos su diferencia en el resultado.

Maradona hizo ingresar a Javier Pastore ,por el amonestado Otamendi, a los 69 minutos. Claramente lo que buscaba era el descuento a través del buen trato de pelota y la explosión al máximo de las habilidades de Lionel Messi. Pero la payrisshpolka continuó en los pies del mediático Bastian Schweinsteiger, fue el mediocampista alemán quien eludió al estilo sudamericano la defensa argentina y le entregó “servido en bandeja” el tercer tanto al zaguero Arne Friedrich a veinte del final.

La clasificación a semis era una utopía para el equipo del Balón de Oro 2009, que fue de mayor a menor durante el Mundial de Sudáfrica. Pero aún había tiempo para un gol más, aún había tiempo para que Miroslav Klose se conviertiera más que nunca en persona no grata para el pueblo argentino. Cuando el partido estaba llegando a su fin, fue el delantero polaco nacionalizado alemán fue quien marcó el cuarto tanto para sellar el resultado, y achicar su distancia de goles con respecto al máximo goleador de los Mundiales, Ronaldo.

Meritoria clasifiación obtuvo la Selección de Alemania, que fue superior y efectiva en los momentos que tuvo que serlo, y ahora espera a España, que derrotó 1 a 0 a Paraguay. El escenario de este enfrentamiento será Durban, el próximo miércoles a las 15.30hs.

Por otro lado, Argentina se despidió del certamen mundialista de Sudáfrica ,otra vez, en instancias de cuartos de final, y de nuevo fueron los germanos los que  le mostraron donde estaba la puerta de salida.

Esto es fútbol, y el fútbol siempre te da revancha. Aunque un desquite de esta manera se da cada cuatro años nada más. El próximo Mundial se celebrará en Brasil, un lugar más que lindo para alzar la Copa del Mundo. Pero para eso falta todavía.

Por Carlos Siffredi

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